Arrancamos el intensivo de Bombero de Navarra el 29 de junio. Y no ha sido un verano cualquiera: nos ha tocado entrenar con una ola de calor de las que dejan huella, con el termómetro por las nubes día tras día. Mientras media España pensaba en la playa, aquí tocaba nadar, correr y levantar. Porque las pruebas físicas llegan en septiembre, y la plaza no se gana el día del examen: se gana entrenando cuando más cuesta. Y este verano ha costado, y mucho.
No te eliminan por no entrenar. Te eliminan por no entrenar lo correcto.
Empezamos el 29 de junio, con la ola de calor de frente
El 29 de junio pusimos la primera piedra del intensivo. Desde entonces, cada semana ha sido un pulso contra el calendario y contra el calor. Entrenar con una ola de calor no es lo mismo: el cuerpo se fatiga antes, el corazón trabaja más y la cabeza pide parar a la primera de cambio. Y aun así, no hemos fallado una sesión. Porque quien entrena en pleno agosto, mientras otros descansan, llega a septiembre con una ventaja que no se improvisa.
Así entrenamos el intensivo en AKROS
Empezamos el 29 de junio. En verano no se improvisa: se entrena por grupos, se mide el Cooper en Larrabide y se ajusta cada semana. La forma se construye con meses, no con la última semana.
En AKROS no dejamos nada al azar, y este año hemos ido un paso más allá: el intensivo ha sido prácticamente diario. Dividimos a los opositores en grupos de 10 para que cada entreno sea personalizado y nadie se pierda en el grupo. Así, cada alumno cumple su semana:
- Tres sesiones guiadas a la semana, con trabajo específico de cada prueba física.
- Una tarea entre semana de Cooper, para ganar fondo.
- Una tarea de fin de semana de press banca, para la fuerza-resistencia.
De esas tres sesiones, los viernes toca test de Barrow en la pista de Larrabide, y las otras dos en AKROS. El Cooper también lo medimos en Larrabide, cronometrado y en tartán —nada de cintas que engañen—, porque en septiembre no vale «creer» que llegas: hay que saberlo al metro. Porque lo que no se mide, no se mejora; y lo que no se suda en verano, se paga en septiembre.
Todo esto forma parte del intensivo de Bombero de Navarra, pensado para llegar al examen con el pico de forma justo y con cada prueba trabajada y medida.
Un verano sin parar: la implicación detrás del intensivo
Y aquí va la parte que no se ve. Este intensivo no ha llegado solo: venimos de encadenar el intensivo de Policía Foral casi sin respiro. Todo el verano en marcha, y no solo con opositores: también con nuestros deportistas y con OFFSEASON, nuestra puesta a punto para jóvenes deportistas, además del resto de actividades que hacemos en AKROS, que en verano no se detienen. El equipo ha estado al cien por cien, sin bajarse del carro ni un solo día.
El propio director, Aritz Altadill, solo se ha cogido una semana de vacaciones en todo el verano. Porque cuando alguien confía en ti para jugarse una plaza, no valen las medias tintas: o estás, o no estás. Y nosotros hemos estado, cada día, con el calor de frente.
Dividir el intensivo en grupos de 10 y entrenar a diario tiene un coste —de horas, de energía, de descanso—, pero es justo lo que hace que cada opositor llegue medido y acompañado. Un reto más que, un verano más, hemos sacado adelante.
Las pruebas físicas de Bombero de Navarra 2026
Según la convocatoria oficial (BON nº 59, de 24 de marzo de 2026), la fase física consta de ocho pruebas. Seis puntúan (baremables) y dos son de apto / no apto: si fallas una, quedas fuera aunque el resto te salga perfecto. Estas son:
- Natación 100 m (crol o libre): eliminas por encima de 1:20 (hombres) o 1:31 (mujeres).
- Test de Barrow (agilidad): fuera por encima de 22,5 s (H) o 26,0 s (M).
- Press banca 60 s (38 kg H / 30 kg M): mínimo 30 repeticiones ellos, 15 ellas.
- Saltos laterales 30 s: mínimo 55 saltos (H) y 45 (M).
- Equilibrio en barra: eliminas a partir de 12,5 s.
- Cooper 12 min: mínimo 2.700 m (H) y 2.400 m (M).
- Trabajo en altura: apto / no apto.
- Espacios confinados: apto / no apto.
Si quieres el detalle de cada una, tienes la guía completa de cómo son las pruebas físicas de bombero.
Calendario oficial de las pruebas físicas (septiembre de 2026)
El Tribunal ya ha publicado el llamamiento con las fechas y los lugares. Las pruebas puntuables se celebran en tres días seguidos en Pamplona, y las de apto / no apto una semana después:
- 4 de septiembre — Natación (dominio del medio acuático). Piscina del Centro Recreativo Guelbenzu, Pamplona.
- 5 de septiembre — Agilidad (test de Barrow), press banca y saltos laterales. Estadio Larrabide, Pamplona.
- 6 de septiembre — Equilibrio y resistencia (test de Cooper). Estadio Larrabide, Pamplona.
- 12 o 13 de septiembre — Trabajo en altura y espacios confinados (apto / no apto). Parque de Bomberos de Cordovilla.
Es decir: tres días seguidos en los que el cansancio se acumula, con el Cooper como cierre el día 6, y una segunda cita para las de apto / no apto. Llegar entero al final es parte del reto, y por eso lo hemos entrenado así desde junio.
El Cooper: 12 minutos que valen una plaza
Marca mínima del Cooper en hombres · 2.400 m en mujeres. 12 minutos corriendo.
El Cooper es la prueba reina del fondo: correr la máxima distancia posible en 12 minutos. En hombres, por debajo de 2.700 m eliminas y la mejor marca puntúa a partir de 3.700 m. En mujeres, el mínimo está en 2.400 m y el techo en 3.300 m. Por eso lo medimos en la pista de Larrabide, cronometrado: en septiembre no vale «creer» que llegas, hay que saberlo al metro. Y con el calor de este verano, cada serie ha pesado el doble.
El press banca no es fuerza máxima: es aguantar 60 segundos
Press banca en 60 segundos · mínimo 30 repeticiones (hombres). 30 kg y 15 rep en mujeres.
Aquí no gana quien más levanta una vez, sino quien más repite en un minuto con 38 kg (hombres) o 30 kg (mujeres). El corte está en 30 repeticiones ellos y 15 ellas; la nota máxima llega en 66 y 43. Es fuerza-resistencia pura, y por eso la trabajamos como tarea fija de fin de semana en AKROS.
Altura y espacios confinados: las que no puntúan, pero te dejan fuera
Las dos pruebas de apto / no apto no suman nota, pero deciden. El trabajo en altura y los espacios confinados ponen a prueba algo que no se entrena solo con piernas: la cabeza. El miedo, la oscuridad, el espacio estrecho. Y sí, eso también se entrena: te lo contamos en cómo afrontar la prueba de claustrofobia.
Septiembre no perdona
- Mide tu Cooper y tu press banca cada 2 semanas
- Entrena las 8 pruebas, no solo las que se te dan bien
- Llega descansado a septiembre, no reventado
- Dejar el fondo para el último mes
- Ignorar altura y espacios confinados: te dejan fuera
El último tramo no va de entrenar más, sino de entrenar lo correcto: afinar, descansar bien y llegar con el pico de forma justo el día de la prueba. Todo el trabajo de este verano —desde el 29 de junio, sesión a sesión, con la ola de calor de frente— se juega en unos minutos. No te eliminan por no entrenar. Te eliminan por no entrenar lo que toca, cuando toca.
Si te preparas Bombero de Navarra y notas que septiembre se te echa encima, no lo dejes a la suerte. Mide tu Cooper, tu press banca y cada prueba, y entrena con un plan que sepa dónde estás y qué te falta para el baremo. El verano es duro, sí. Pero es justo donde se gana la plaza.
¿VAS A POR EL INTENSIVO DE BOMBERO?




