Técnica de natación · El viraje
Viraje en la natación: cómo hacerlo para ganar segundos
El viraje es de los aspectos más olvidados — y uno de los que más tiempo te puede regalar o costar en una prueba de natación cronometrada.
Cuando una prueba de natación se nada en una piscina más corta que la distancia (por ejemplo, los 100 metros de Bombero de Navarra en un vaso de 25 m, que obligan a tres cambios de sentido), el viraje pasa a ser determinante: un viraje lento o mal ejecutado te puede costar varios segundos en el tiempo final. En esta guía vemos qué es y cómo mejorarlo.
En algunas pruebas, el cambio de sentido puede hacerse con voltereta (más rápida, más técnica) o tocando la pared y girando (más sencilla). Elige la que domines con seguridad. Para la técnica general del crol, mira la guía de técnica de natación para opositores.
¿Qué es el viraje?
El viraje es la maniobra con la que el nadador invierte su dirección 180º en la pared. En la voltereta, se combina un giro sobre el eje transversal (el que te pasa de adelante a atrás) con otro sobre el eje longitudinal, de modo que terminas nadando en sentido contrario al que llevabas.
Las tres fases del viraje
1. Aproximación y volteo
Al acercarte al muro, ejecutas una voltereta hacia delante hasta quedar recogido, boca arriba y con los dos pies en la pared. El momento debe ser preciso: ni quedarte lejos ni golpearte con el bordillo. Para que no te entre agua por la nariz al ponerte boca arriba, suelta aire poco a poco por la nariz durante el volteo.
2. Impulso en la pared
Con los dos pies en la pared en posición de sentadilla, los brazos juntos y estirados por encima de la cabeza, realizas un impulso lo más potente posible. No del todo horizontal: debe llevar un componente rotatorio que aprovecharás en la siguiente fase. Sigue expirando por la nariz (dosifica el aire desde la fase anterior) y mantén la cabeza metida entre los brazos para ser hidrodinámico.
3. Deslizamiento
Aprovechando ese componente rotacional, vuelves a la posición ventral (cuerpo orientado hacia el fondo) y deslizas en línea, sin frenar, antes de retomar la brazada.


Claves para mejorar tu viraje
- Calcula bien la distancia al muro para no llegar ni largo ni corto al volteo.
- Exhala por la nariz durante todo el giro para no tragar agua ni perder el ritmo.
- Impulso explosivo con las dos piernas: es donde más velocidad ganas.
- Posición hidrodinámica en el deslizamiento: cabeza entre los brazos, cuerpo en línea.
- Practica el gesto de forma aislada hasta automatizarlo — no lo dejes para el día de la prueba.
Mide tus 100 m con y sin un buen viraje y verás la diferencia. Comprueba tu marca en un simulacro y, si tu prueba es de Bombero de Navarra, repasa la guía de baremos.
Preguntas frecuentes
¿Es obligatorio hacer voltereta en el viraje?
No siempre. En algunas pruebas se permite cambiar de sentido con voltereta o simplemente tocando la pared y girando. La voltereta es más rápida pero más técnica; elige la que domines con seguridad.
¿Cómo evito tragar agua en el volteo?
Soltando aire poco a poco por la nariz durante todo el giro. Así el agua no entra por las vías nasales y no pierdes el ritmo.
¿Cuánto tiempo puedo ganar con un buen viraje?
Depende de la distancia y del número de virajes, pero en una prueba con varios cambios de sentido (como los 100 m en vaso de 25 m) un buen viraje frente a uno deficiente puede suponer varios segundos.




